DECISIVO AVANCE CONTRA EL ARSÉNICO EN CASARES Y PEHUAJÓ

La Planta de Abatimiento de Arsénico (PAA) de Carlos Casares está a un paso de lograr una considerable mejora en el caudal de agua, optimizando asimismo la estabilización de los niveles de potabilización, dentro de la norma establecida. Ello se logrará a partir del momento en que finalice el proceso de instalación y armado del sedimentador.

Imagen del sedimentador instalado en la Planta
de Abatimiento de Arsénico de Carlos Casares.

El final de estos trabajos permitirá que el agua que ingresa a la PAA desde el acueducto Nueve de Julio tenga un proceso de potabilización de mayor dedicación, con lo cual se obtendrá un óptimo resultado en la calidad del agua que luego se mezcla con la proveniente del acueducto Moctezuma. El funcionamiento a pleno de la PAA constituirá el paso más trascendental para la región desde que ABSA tomó la concesión en los distritos de Casares, Pehuajó y Nueve de Julio en el 2002, en procura de seguir bajando los niveles de arsénico en el agua, algo que paulatinamente se ha ido logrando a través de distintas obras financiadas por el gobierno provincial.

Estas obras, que ya fueron visitadas por autoridades y asociaciones vecinales, se enmarcan en la convocatoria de la Comisión de la Calidad del Agua que fue puesta en funcionamiento por la Subsecretaría de Servicios Públicos del Ministerio de Infraestructura bonaerense y que está integrada por los organismos de competencia en el tema agua en la Provincia; tal es el caso de ABSA, la Dirección Provincial de Agua y Cloacas (Dipac), el Servicio Provincial de Agua y Saneamiento Rural (Spar), el Organismo de Contralor de Aguas de Buenos Aires (Ocaba) y la Autoridad del Agua (ADA), además de la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC), el Ministerio de Salud bonaerense y la Secretaría de Recursos Hídricos de la Nación.

Imagen de la puesta en marcha de la quinta celda
de la Planta de Abatimiento de Arsénico de
Carlos Casares.

Como se sabe, el noroeste de la provincia de Buenos Aires presenta características de suelo distintas del resto de las localidades en las que ABSA presta sus servicios. Los distritos de Carlos Casares y Pehuajó estuvieron, desde un principio, dentro de las prioridades a abordar, ya que, de acuerdo a registros oficiales tomados en los últimos 40 años, el agua suministrada en esa región presentó altas concentraciones de arsénico que fueron reduciéndose sensiblemente desde los primeros meses de la prestación de ABSA.

La PAA funciona con cinco celdas que filtran una importante cantidad de líquido, permitiendo suministrar, en forma permanente, agua apta para el consumo destinado a una población servida de 50.000 habitantes. Esta planta de abatimiento es la única en el país con un volumen de tratamiento tan elevado, ya que se encuentra en condiciones de potabilizar 740 mil litros por hora.

En paralelo a la construcción de esta nueva planta, se llevó adelante la obra del acueducto Moctezuma, que cuenta con 20 pozos, sumando más de 3400 metros cúbicos por día de agua potable para mezcla en cisterna; al mismo tiempo, se sacaron de servicio perforaciones de la batería de pozos del Acueducto Nueve de Julio, la segunda fuente de provisión de la zona, siendo reemplazados por otros de los cuales se extrae agua de mejor calidad.
También en Nueve de Julio se ejecutaron nuevas perforaciones, ya que en esta localidad se cuenta con dos conjuntos de pozos: uno de ellos llega directamente a la ciudad, y el segundo aporta su caudal al acueducto Casares-Pehuajó. En el primer caso, Nueve de Julio recibe el aporte de 13 pozos, mientras que otros 15 realizan su aporte al acueducto más antiguo. La producción de nuevos pozos permitió incrementar el caudal de agua en red, así como también su calidad.
El agua de Moctezuma es de muy buena calidad y, por ello, pasa directamente a la cisterna, desde donde se distribuye a Pehuajó y a Carlos Casares.